Aproximaciones al estilo fotográfico
“Estilo” es un concepto difícil de definir en una sola frase. La Real Academia Española nos proporciona 13 opciones para el significado de esta palabra, que muchas veces usamos indiscriminadamente, y que, en más de una ocasión seguramente la habremos usado en sustitución de otros conceptos cuyo significado es más claro, por ejemplo, “gusto”. Para este texto, y aprovechando que la RAE me da la libertad de seleccionar la definición que más se acerque a lo que busco, optaré por la siguiente:
Conjunto de características que identifican la tendencia artística de una época, o de un género o de un autor. (https://dle.rae.es/estilo)
A partir de la definición anterior podemos entender al estilo como un modelo de catalogación de imágenes, es decir que, al identificar ciertos elementos visuales en una composición fotográfica podemos definir a qué género visual pertenece, como si se tratara de una autopsia; en otras palabras, al identificar los elementos que la conforman, la podemos agrupar con otras imágenes que compartan los mismos elementos de comunicación visual. La siguiente fotografía (1), por ejemplo, es un objeto de cobre sobre un fondo blanco; no existen sombras; el color y la textura se reproducen fielmente del original. Las características descritas la definen como fotografía de clave alta o highkey; lo que describimos son los elementos básicos que conforman a este estilo de fotografía (categorización visual). Por cierto, hoy en día es más común denominar a este estilo como “comercio electrónico” o “para recorte”; se trata de un cambio muy interesante de denominación, en el que se atribuye un valor adicional: el uso.
Entonces, el estilo ¿qué es? Podemos sugerir que es el conjunto de elementos visuales que forman una imagen. No incluyo la variable de uso porque muchas veces me han pedido fotos para comercio electrónico y al poco tiempo las veo en materiales impresos y de animación. No es algo que me disguste, ¡al contrario! Me encanta ver que una foto puede tener múltiples usos, pero justamente por eso en la definición que propongo no menciono un uso específico, ya que es muy común reutilizar material gráfico en aplicaciones que no estaban contempladas desde un inicio
Propuesta de clasificación
En el artículo Fotografía de producto propuse una clasificación con base en el tono de la comunicación, y mencioné dos formas generales: catálogo, que se refiere a la descripción del objeto sin adornos y buscando ser lo mas fiel al original. Y editorial, que es cuando el producto se integra en una historia que incrementa su personalidad.
Ahora, esta nueva categorización está basada en las características visuales de la imagen, es decir, qué elementos debe incluir para poder ser identificada como parte de un estilo fotográfico. Esta segmentación está basada en el manejo de luz y el entorno en el que se encuentra el producto. A continuación, describo cada categoría.
- Clave alta (highkey, ecommerce, recorte). Es la fotografía que no tiene detalles en el fondo, el cual siempre es blanco. No existen sombras, los colores son lo más fieles posible y la textura en muchos casos se puede incrementar para lograr un mejor impacto visual (Fotografía 2).
- Clave baja (lowkey). Muy similar a la clave alta, la diferencia es que el fondo es negro. Se busca siempre la fidelidad de color y realce de texturas. En ambos casos se deben evitar los reflejos de las fuentes luminosas y las sombras (Fotografía 3).
- Claro oscuro. En este tipo de fotografía las sombras son un componente que atribuye al producto una personalidad muy distinta a la conseguida con las dos categorías anteriores. La característica principal es el contraste entre las zonas de luz y de sombra en la imagen; esa transición debe ser corta y muy fuerte, para crear dos niveles de información visual en la misma imagen. Los colores en la zona iluminada deben conservarse fieles al original, así como las texturas, y en la zona de sombra debemos conservar detalles, es decir, hay que evitar que se forme una zona negra sin información visual (Fotografía 4).
Estas tres categorías generales son las que nos permitirán establecer muchas otras, más específicas. Las ordené así porque considero que en el trabajo en el estudio siempre debemos saber, antes de empezar, qué tipo de iluminación será el que utilizaremos. Ahora bien, estas son las bases, pero lo verdaderamente interesante es mezclarlas. Sí, leíste bien: ¡se pueden y deben mezclar!, para entonces comenzar a crear imágenes que resuelvan con mayor certeza tus proyectos de comunicación. Por ejemplo, hoy es muy común, y es tendencia (RAE: Uso, práctica, costumbre, moda), que las imágenes sobre fondo blanco tengan unas sombras muy evidentes. Siendo puristas, esto no es una foto de clave alta (highkey), pero desde una labor contemporánea ¡claro que lo es! Sirve para recortar, tiene fondo blanco y el objeto conserva los colores de la manera más fiel posible. Las texturas se realzan más. Yo diría que es una foto de clave alta 2.0 (Fotografía 5). Debemos conocer bien nuestras bases para que podamos apoyarnos en ellas y que nos impulsen a crear adaptaciones cada vez más interesantes, que es lo que el mercado demanda con más fuerza cada día.
¿Y el estilo propio?
Si el estilo es la presencia de características visuales fácilmente identificables en una obra y que nos ayudan a categorizarla, el estilo propio, entonces, se creará cuando nuestro cuerpo de obra contenga elementos constantes, es decir, que el manejo de luces, sombras, reflejos, texturas, colores, encuadres, limpieza, claridad, uso de óptica y otros elementos técnicos estén presentes siempre en nuestras fotografías. El estilo de autor se crea con un trabajo constante y, sobre todo, metódico.
Por otro lado, el estilo autoral debe usarse con cuidado, y siempre con mesura. Soy fotógrafo comercial, y mi objetivo profesional es trabajar con mi cliente para convencer a sus clientes de que el producto que se ofrece es el mejor del mercado; mi estilo propio lo dejo de lado y adopto por completo el manual de estilo de la marca y del producto para el cual voy a trabajar en ese momento. Hoy puedo decir, al estar en contacto con marcas muy importantes a lo largo de ya muchos años, que conozco mucho más los manuales de estilo y hasta las formas de preparación de los productos que algunos de los clientes con los que suelo trabajar; tengo muy presente, al menos, la evolución de cómo se han resuelto las fotos durante los últimos 10 años, y eso me ayuda a adaptarme psicológicamente a los requerimientos de cada cliente y de cada sesión fotográfica: si hoy me toca hacer helados, cuido todos los lineamientos visuales que este producto necesita. Al siguiente día, que tendré una sesión de grasa para panificación, deberé pensar que es una empresa con una personalidad muy diferente. Por duro que pueda parecer, a las marcas les interesa ser muy claras y constantes en su comunicación, por eso, como fotógrafo comercial es necesario estudiar mucho sobre branding y su aplicación en la fotografía. Aunque parezca triste todo lo anterior, hay que tener presente que no por adaptarnos a las características de la imagen de una marca dejamos de ser autores, y que nuestras fotos siempre llevarán nuestro toque especial. El truco es que sea nuestro estilo el que se integre al de la marca, y nunca al contrario.
Conclusión
Hacer un ejercicio de los múltiples estilos visuales que hay nos llevaría mucho tiempo y es en realidad material para uno o varios libros sobre el tema, cosa que no es mi intención con este texto; lo que busco es establecer una categoría muy general basada en luz y entorno, de una manera sencilla, entendiendo que al mezclarse crearemos características específicas. Podría haber usado una segunda categorización por temas narrativos, pero eso es tan complejo como querer clasificar los géneros o estilos musicales que tenemos hoy en día. Al final de cuentas, si partimos de bases sólidas, nuestra labor profesional será más eficiente.
Y ya para finalizar, no hay que perder el objetivo de ser fotógrafo comercial: resolver a otro su problema de producción fotográfica. El mejor estilo es ser capaz de resolver cualquier estilo.
¡Saludos!